



Muchas veces me pregunté ¿de dónde sacó dinero amlo, si en 18 años que anduvo en campaña nunca produjo un solo peso?, la verdad eso es un misterio para muchos mexicanos y, cuando peor dice que fueron “aportaciones”, en un sentido estricto de la palabra, tiene razón.
Quién le metía dinero a su “movimiento”, no era solamente un sujeto, sino varios y no en un solo estados sino en todos los municipios donde gobernaron sujetos afines al peje y tenía sus operadores político-financieros que se encargaban de “limpiar” por llamarlo de alguna manera, dineros del erario.
Aquí en Oaxaca por ejemplo, el operador político -que por cierto tiene un expediente abierto en la Contraloría del estado- es Salomón Jara Cruz, una persona de todas las confianzas del mesías de Macuspana que se encargaba de exprimir a los Ayuntamientos afines a la “causa”.
Pondré como ejemplo de Santo Domingo Tonalá, en el distrito de Huajuapan de Léon aquí en nuestro estado. En 2013 un ciudadano, profesor de carrera de nombre Óscar Hugo Herrera Hernández decidió competir en la planilla como síndico municipal en la alianza que entonces firmaron el PRD, el PAN y el PT.
Óscar se dio cuenta que en cuanto dio inicio la campaña, llegaron a Tonalá personajes que no son del municipio y además estaban armados, le preguntó al candidato a presidente y éste le contestó que eran personas que había mandado el partido (PRD), para hacer proselitismo a su favor.
Salomón y su gente, habían escogido bien al candidato Adrián Rosendo Zaragoza Hernández, refiere Óscar, toda vez que es de una comuna llamada San Sebastián del Monte y apenas y hablaba español, lo que lo que ya como presidente lo limitó mucho para trabajar, puesto que le mostraban el camino de la corrupción que tanto pregona amlo que acabará.
Ya como presidente, fue manejado por los sujetos que Salomón Jara -hoy senador de la República- envió a Tonalá para tal efecto llamados Jorge Leoncio Arroyo y Pedro Barragán.
Estos dos sujetos se encargaron “trabajar” para la priorización de obras que debían hacer y la constructora que las ejecutaría.
Óscar refiere que por no prestarse a la voluntad de estos dos sujetos al mando de Salomón Jara, recibió amenazas de muerte porque no quiso firmar las actas de las obras que en muchos casos ni si quiera se ejecutaron, ni tampoco las comprobaciones de gastos trimestrales donde hubo compra de factura, contubernios con mecánicos y proveedores municipales, gasolinas y muchos asuntos más.
El ex síndico municipal me dice que acudió a todas las instancias posibles, no solo para denunciar que millones de pesos estaban siendo desviados en obras que solo existían en los expedientes y que fueron asignadas a constructoras a modo, sino también para tratar de que alguna de esas autoridades lo ayudara a cobrar su sueldo que por ley le correspondía.
Así pasó el primer año, incluso con la insistencia de que el ex síndico hablara con Salomón Jara para que parara una auditoría que había solicitado al entonces Contralor Carlos Toledo Altamirano que nunca actuó en contra de estos personajes.
Hubo enfrentamientos, balazos y bombas molotov en Tonalá porque el dinero del Ayuntamiento, no llegaba a las agencias municipales y la casa de Óscar Hugo fue balanceada y él amenazado de muerte.
Llegó incluso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para denunciar todos los atropellos cometidos por los enviados de Salomón Jara que, asegura, aún siguen saqueando las arcas municipales de Santo Domingo Tonalá, una comuna de las más pobres de Oaxaca.
Y ¿adivinen dónde iba a parar ese dinero del erario?, pues claro que una parte a la bolsa de esos sujetos pero presuntamente también a aportaciones a la causa obradorista, por eso el peje fue a visitar los 2 mil 457 municipios que tiene nuestro país.Con razón quiere tanto a los pobres, si vivía de ellos.
